Jacobo tiene 60 años y es dueño de una pequeña fábrica de medias en Montevideo. Desde la muerte de su madre, vive sumido en la rutina y la soledad. Marta, su empleada más leal, trabaja para él desde hace veinte años. Cuando Herman, su hermano menor, anuncia su visita desde Brasil para el aniversario de la muerte de su madre, Jacobo le pide a Marta que finja ser su esposa. Lo que comienza como una farsa para impresionar a su exitoso hermano los lleva a pasar unos días en Piriápolis.
Jacobo tiene 60 años y es dueño de una pequeña fábrica de medias en Montevideo. Desde la muerte de su madre, vive sumido en la rutina y la soledad. Marta, su empleada más leal, trabaja para él desde hace veinte años. Cuando Herman, su hermano menor, anuncia su visita desde Brasil para el aniversario de la muerte de su madre, Jacobo le pide a Marta que finja ser su esposa. Lo que comienza como una farsa para impresionar a su exitoso hermano los lleva a pasar unos días en Piriápolis.