Violeta Rauch atraviesa sus días atrapada en una rutina que la consume sin que lo advierta. La ambición profesional, la obsesión por el consumo y la exposición constante en redes sociales erosionan sus vínculos y su percepción de sí misma. Como una rana que no percibe que el agua empieza a hervir, Violeta se hunde en un malestar difuso que no logra nombrar. Sus relaciones se deterioran, su sentido de propósito se diluye y el agotamiento se instala como una condición silenciosa.
Violeta Rauch atraviesa sus días atrapada en una rutina que la consume sin que lo advierta. La ambición profesional, la obsesión por el consumo y la exposición constante en redes sociales erosionan sus vínculos y su percepción de sí misma. Como una rana que no percibe que el agua empieza a hervir, Violeta se hunde en un malestar difuso que no logra nombrar. Sus relaciones se deterioran, su sentido de propósito se diluye y el agotamiento se instala como una condición silenciosa.