Alejandra Podestá apenas era una niña cuando fue elegida para protagonizar el último filme de la mundialmente conocida directora
María Luisa Bemberg. La película era
De eso no se habla y participó el célebre actor italiano Marcello Mastroianni. Hasta ese momento, Alejandra había vivido acomplejada en su casa por su condición de enana. El rodaje del film la hizo sentir como nunca antes y le pareció que su vida había cambiado para siempre. Alejandra había encontrado su lugar en el mundo y alguien que la protegía. Sin embargo, al poco tiempo de estrenado el film, las cosas no resultaron del modo esperado. Y la experiencia provocó fisuras dentro de su psiquis que desembocaron en tragedia.