En cuatro escuelas rurales ubicadas en sitios recónditos de la provincia de Buenos Aires, alumnos y docentes viven una experiencia singular: se arma una sala de proyección y ven una película argentina, acompañada por uno de sus actores. La cultura planta una pequeña semilla mientras los alumnos nos muestran una vida de película.
En cuatro escuelas rurales ubicadas en sitios recónditos de la provincia de Buenos Aires, alumnos y docentes viven una experiencia singular: se arma una sala de proyección y ven una película argentina, acompañada por uno de sus actores. La cultura planta una pequeña semilla mientras los alumnos nos muestran una vida de película.