El día en el que Manso Vital descubre que padece una enfermedad terminal también recibe al niño que espera en adopción desde hace doce años. Un hombre que espera "morirse tranquilo", un niño que pugna por vivir. Fábula disparatada y tierna que permite descubrir, a través del humor y la risa, que nuestros hijos nos salvan sea como fuere que nos hayamos encontrado, por vínculo adoptivo o vínculo biológico, pues la familia es eso, no mero ADN.
El día en el que Manso Vital descubre que padece una enfermedad terminal también recibe al niño que espera en adopción desde hace doce años. Un hombre que espera "morirse tranquilo", un niño que pugna por vivir. Fábula disparatada y tierna que permite descubrir, a través del humor y la risa, que nuestros hijos nos salvan sea como fuere que nos hayamos encontrado, por vínculo adoptivo o vínculo biológico, pues la familia es eso, no mero ADN.