De noche, miramos a través del vidrio sucio de la ventana trasera de nuestro auto en movimiento, qué sucede dentro de los otros autos que pasan cerca. Cuando se acercan, podemos oir lo que sucede adentro. Después, nos volvemos y vemos el interior de nuestro propio auto: un hombre maneja solo en el asiento delantero, y el chico que miraba los otros autos, se duerme en el asiento trasero.
De noche, miramos a través del vidrio sucio de la ventana trasera de nuestro auto en movimiento, qué sucede dentro de los otros autos que pasan cerca. Cuando se acercan, podemos oir lo que sucede adentro. Después, nos volvemos y vemos el interior de nuestro propio auto: un hombre maneja solo en el asiento delantero, y el chico que miraba los otros autos, se duerme en el asiento trasero.