Ante el hallazgo del material videográfico de infancia, Bárbara Lago reprograma su mitología de infante y reflexiona sobre su cuerpo atravesado por afectos, ficciones y años. En esos materiales íntimos, encuentra la posibilidad de pensar sexualidades disidentes, la relación entre tecnología y cuerpo, lenguaje y niñez. En ese ecosistema cohabitan madres, padres, hijos y hermanos armando un tejido afectivo donde circulan los distintos tiempos que van tramando la historia familiar. Los cuerpos crecen, las imágenes cambian su textura y, en esas metamorfosis, encontramos las formas de vivir la niñez sin velos. Las imágenes capturan lo que no se puede nombrar y anuncian la posibilidad de una película que también recupere los procedimientos formales de ese cuerpo filmado. Una narrativa fragmentada y subjetiva recorre a Yon: es el cuerpo fuera de la domesticación social. ¿Cómo crece un cuerpo así en nuestras sociedades contemporáneas? ¿Filmar es una forma de generar nuevas utopias sociales?
Ante el hallazgo del material videográfico de infancia, Bárbara Lago reprograma su mitología de infante y reflexiona sobre su cuerpo atravesado por afectos, ficciones y años. En esos materiales íntimos, encuentra la posibilidad de pensar sexualidades disidentes, la relación entre tecnología y cuerpo, lenguaje y niñez. En ese ecosistema cohabitan madres, padres, hijos y hermanos armando un tejido afectivo donde circulan los distintos tiempos que van tramando la historia familiar. Los cuerpos crecen, las imágenes cambian su textura y, en esas metamorfosis, encontramos las formas de vivir la niñez sin velos. Las imágenes capturan lo que no se puede nombrar y anuncian la posibilidad de una película que también recupere los procedimientos formales de ese cuerpo filmado. Una narrativa fragmentada y subjetiva recorre a Yon: es el cuerpo fuera de la domesticación social. ¿Cómo crece un cuerpo así en nuestras sociedades contemporáneas? ¿Filmar es una forma de generar nuevas utopias sociales?