Oda al verano propone masticar el deseo. Explora los deliciosos tabúes de la fuerza femenina, aquello que provoca en los centros más íntimos, hasta hacer estallar el placer. La protagonista transita una soledad incómoda e incierta que la ubica en el lugar de observadora pasiva en contraste con sus amigas.
Oda al verano propone masticar el deseo. Explora los deliciosos tabúes de la fuerza femenina, aquello que provoca en los centros más íntimos, hasta hacer estallar el placer. La protagonista transita una soledad incómoda e incierta que la ubica en el lugar de observadora pasiva en contraste con sus amigas.