Un peluquero se esconde de la muerte en un laberinto de espejos. Es la misma peluquería que hace 50 años. Los mismos sillones, las mismas herramientas, en un museo polvoriento de lo que alguna vez fue su vida. Es exactamente el mismo lugar que abrió después de que, en 1955, la Revolución Libertadora que derrocó a Perón lo despidió de su puesto de peluquero en la Casa de Gobierno.
Un peluquero se esconde de la muerte en un laberinto de espejos. Es la misma peluquería que hace 50 años. Los mismos sillones, las mismas herramientas, en un museo polvoriento de lo que alguna vez fue su vida. Es exactamente el mismo lugar que abrió después de que, en 1955, la Revolución Libertadora que derrocó a Perón lo despidió de su puesto de peluquero en la Casa de Gobierno.