Goethe aseguraba que "la noche es la mitad de la vida, y su mejor mitad"; somos los que compartimos esa idea. Nos escabullimos, observamos, oímos. Corrimos el velo de las múltiples atmósferas de la noche para percibir, con menos inocencia y más conciencia, a quienes guardan la ciudad mientras el resto de los mortales descansan entre sábanas. Así, apostamos a redescubrir espacios echando nueva luz, proyectando nuevas sombras, ahora extrañas.
Goethe aseguraba que "la noche es la mitad de la vida, y su mejor mitad"; somos los que compartimos esa idea. Nos escabullimos, observamos, oímos. Corrimos el velo de las múltiples atmósferas de la noche para percibir, con menos inocencia y más conciencia, a quienes guardan la ciudad mientras el resto de los mortales descansan entre sábanas. Así, apostamos a redescubrir espacios echando nueva luz, proyectando nuevas sombras, ahora extrañas.