"Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro" es un juego típico de los viajes largos. Un hermano le hace al otro distintas preguntas, las respuestas son esquivas y confusas; evitan las palabras prohibidas. El juego no es más que una excusa para mostrar la intimidad de cuatro hermanos en distintos viajes a lo largo de siete años. Los tiempos se mezclan. La infancia va pasando a través de ese juego que se convierte en pelea, para volverse juego y así hasta el infinito, como un eterno déjà vu.
"Ni sí, ni no, ni blanco, ni negro" es un juego típico de los viajes largos. Un hermano le hace al otro distintas preguntas, las respuestas son esquivas y confusas; evitan las palabras prohibidas. El juego no es más que una excusa para mostrar la intimidad de cuatro hermanos en distintos viajes a lo largo de siete años. Los tiempos se mezclan. La infancia va pasando a través de ese juego que se convierte en pelea, para volverse juego y así hasta el infinito, como un eterno déjà vu.