El confinamiento por la pandemia paraliza un barrio porteño, intensificando las tensiones que ya existían entre sus habitantes. Encerrados en sus hogares, los vecinos enfrentan el aislamiento forzoso mientras sus conflictos personales y sociales se agudizan. Las rutinas diarias se ven interrumpidas y la convivencia obligada hace que emerjan aspectos ocultos de cada personalidad. La cuarentena se convierte en un catalizador que expone las fragilidades humanas.
El confinamiento por la pandemia paraliza un barrio porteño, intensificando las tensiones que ya existían entre sus habitantes. Encerrados en sus hogares, los vecinos enfrentan el aislamiento forzoso mientras sus conflictos personales y sociales se agudizan. Las rutinas diarias se ven interrumpidas y la convivencia obligada hace que emerjan aspectos ocultos de cada personalidad. La cuarentena se convierte en un catalizador que expone las fragilidades humanas.