Cuenta la historia de Anita, una niña de nueve años, y de Pedro, un joven vagabundo. Ambos se conocen una noche en la que Pedro está parado frente a un dibujo de Cristo pintado en una pared, al que le habla, mientras se apunta a la cien con un revólver y le dice que ha decidido suicidarse. La niña, al verlo, le pide que no se mate, y a partir de entonces nace entre ellos una tierna relación. La historia está centrada en estos dos personajes y plantea temas tales como la marginalidad, la amistad, la violencia familiar, la solidaridad, la pobreza y los sueños.
Cuenta la historia de Anita, una niña de nueve años, y de Pedro, un joven vagabundo. Ambos se conocen una noche en la que Pedro está parado frente a un dibujo de Cristo pintado en una pared, al que le habla, mientras se apunta a la cien con un revólver y le dice que ha decidido suicidarse. La niña, al verlo, le pide que no se mate, y a partir de entonces nace entre ellos una tierna relación. La historia está centrada en estos dos personajes y plantea temas tales como la marginalidad, la amistad, la violencia familiar, la solidaridad, la pobreza y los sueños.