"Mi madre vive en Alemania, y trabaja en la protección del medio ambiente. Yo me mudé a Buenos Aires. Un día, hablando por teléfono, me propuso filmar un documental sobre unos caracoles amarillos que sólo existen en Cuba y están en vías de extinción. Acepté y nos encontramos en Cuba. Pero ahí filmar caracoles se vuelve un problema político. Igual mi madre sigue investigando, con una convicción desconocida para mí".
"Mi madre vive en Alemania, y trabaja en la protección del medio ambiente. Yo me mudé a Buenos Aires. Un día, hablando por teléfono, me propuso filmar un documental sobre unos caracoles amarillos que sólo existen en Cuba y están en vías de extinción. Acepté y nos encontramos en Cuba. Pero ahí filmar caracoles se vuelve un problema político. Igual mi madre sigue investigando, con una convicción desconocida para mí".