Misael es un hachero que vive en soledad en el monte pampeano. Su existencia transcurre con lo mínimo indispensable: tala árboles, prepara los troncos, los transporta para venderlos y vuelve a su campamento. Su rutina diaria incluye cazar para alimentarse, cocinar sobre el fuego y escuchar la radio, su único vínculo con el mundo exterior. Sin contacto con otras personas, su vida se desarrolla en un ciclo que se repite día tras día, en comunión silenciosa con la naturaleza que lo rodea.
Misael es un hachero que vive en soledad en el monte pampeano. Su existencia transcurre con lo mínimo indispensable: tala árboles, prepara los troncos, los transporta para venderlos y vuelve a su campamento. Su rutina diaria incluye cazar para alimentarse, cocinar sobre el fuego y escuchar la radio, su único vínculo con el mundo exterior. Sin contacto con otras personas, su vida se desarrolla en un ciclo que se repite día tras día, en comunión silenciosa con la naturaleza que lo rodea.