En la mina Posokoni, en Oruro, diez mil hombres se internan diariamente en su vientre oscuro. En las profundidades, un hombre se mueve. Tiene una lámpara. Un duelo entre luz y sombras.
En la mina Posokoni, en Oruro, diez mil hombres se internan diariamente en su vientre oscuro. En las profundidades, un hombre se mueve. Tiene una lámpara. Un duelo entre luz y sombras.