Milo tiene nueve años y crece en el campo bajo la presión de convertirse en un gran bailarín de malambo y en el hijo perfecto que su familia espera. Entre el fregado de platos, la cocina y los ensayos nocturnos, fantasea con escapar hacia Buenos Aires —la ciudad que conoce solo a través del cine y la televisión— y tomar el control de su propia vida. Para lograrlo, debe animarse a emprender un viaje hacia lo desconocido.
Milo tiene nueve años y crece en el campo bajo la presión de convertirse en un gran bailarín de malambo y en el hijo perfecto que su familia espera. Entre el fregado de platos, la cocina y los ensayos nocturnos, fantasea con escapar hacia Buenos Aires —la ciudad que conoce solo a través del cine y la televisión— y tomar el control de su propia vida. Para lograrlo, debe animarse a emprender un viaje hacia lo desconocido.