Domingo a la tarde en el Parque Las Heras en tiempos sin barbijo. Pasan chicos, grandes, perros, y otros disfrutan sentados. Se respira serenidad. Es un momento feliz. El film trata de compartir esa tarde bajo los tilos, los árboles más protectores que existen.
Domingo a la tarde en el Parque Las Heras en tiempos sin barbijo. Pasan chicos, grandes, perros, y otros disfrutan sentados. Se respira serenidad. Es un momento feliz. El film trata de compartir esa tarde bajo los tilos, los árboles más protectores que existen.