1982 no es un año, es una cifra. Es el número de masacres cometidas en pequeñas y apartadas poblaciones de Colombia en las últimas tres décadas. Usando imágenes producidas por Hollywood en 1919, 1982 recorre los hechos distintivos de la violencia rutinaria e invisible de Colombia de la mano de las voces de algunas de sus víctimas. 1982 es un retrato de pueblos e individuos remotos y a la vez vigentes y cercanos, una mirada sobre el gesto que sobrevive a pesar de la luz ciega que proyecta sobre ellos el tiempo, la rutina o la indolencia.
1982 no es un año, es una cifra. Es el número de masacres cometidas en pequeñas y apartadas poblaciones de Colombia en las últimas tres décadas. Usando imágenes producidas por Hollywood en 1919, 1982 recorre los hechos distintivos de la violencia rutinaria e invisible de Colombia de la mano de las voces de algunas de sus víctimas. 1982 es un retrato de pueblos e individuos remotos y a la vez vigentes y cercanos, una mirada sobre el gesto que sobrevive a pesar de la luz ciega que proyecta sobre ellos el tiempo, la rutina o la indolencia.