Críticas

Tiempo de Cine

Aconcagua

Al tiempo que exalta la abnegada labor del ejército argentino al pie de los Andes, este film quiere definir las sicologías de un oficial exageradamente dedicado a su trabajo, de una mujer infiel que retorna al hogar, etc. La anécdota cuenta el compañerismo entre los militares, el amor de uno hacia una mujer, el amor de varios hacia las mujeres en general, la misoginia de algún otro. El deber les ordena repentinamente rescatar a los probables sobrevivientes de un accidente aéreo en la montaña.

Bicho raro

Bicho raro (Carlos Rinaldi, Nº 17) significa el reencuentro de Luis Sandrini con la adhesión popular. Pero sus recursos cómicos siguen siendo los de hace treinta años, con cada vez más insistente sensiblería. Hay cháchara y pocos chistes en el asunto, que especula con la solidaridad del espectador ante la injusticia a un personaje simpático.

Buenos Aires

Buenos Aires (1958). Es un film documental, que opone la opulencia de la metrópoli, a la miseria de esas "villas" cercanas, donde la gente humilde en­cuentra precaria vivienda. El film abusa de la acro­bacia formal en su afán de ser cinematográfico, un peligro que Kohon no superó totalmente, incluso en sus dos films posteriores. Naturalmente, no basta con el dominio de un lenguaje, sino que, además, debe tenerse algo que decir por medio de él.

Canuto Cañete, detective privado

Canuto Cañete, detective privado (Leo Fleider, Nº 17) es la peor de las tres películas de esta serie con Carlos Balá; los chicos quizá se divierten.

Carlos Gardel, historia de un ídolo

Carlos Gardel es un fenómeno como pocos: a veintinueve años de su muerte la admiración popular se mantiene. La reposición anual de sus films, la venta de sus discos, su efigie sonriente en cada rincón argentino demuestran su perdurabilidad.

Inquieta y presuntuosa

Crítica de Circe por Antonio A. Salgado
Sobre el cuento "Circe" de Julio Cortázar, éste y Manuel Antín redactaron un guión en Cannes 1963.

Con gusto a rabia

Con gusto a rabia (Fernando Ayala, Nº 9) describe a los terroristas criptonazis que maltratan a judíos y asaltan policlínicos bancarios. Pero el film repite, agravado, el defecto de Paula cautiva: cuenta una historia de tipo testimonial y otra sentimental, nítidamente separadas, hasta que la segunda devora a la primera.

Convención de vagabundos

Convención de vagabundos (Rubén Cavallotti, Nº 10) afirma que la desmesurada ambición material, la hipocresía colectiva y el periodismo venal llevan el mundo al desastre. Propone a los vagabundos como los seres que, al renunciar a todas las pompas, propugnan la única afirmación vital posible.

Cosquín, amor y folklore

Cosquín, amor y folklore (Delfor María Beccaglia, Nº 1) especula con el auge de la música folklórica argentina y con el Festival de Cosquín, agrupando a los mejores conjuntos y solistas del ramo, algunos de los cuales no actuaron en dicho festival.

Crónica de un niño solo

Crónica de un niño solo es un film sobre una infancia desdichada; es además un film argentino, y también el primer largometraje de su realizador. Son todos datos harto conocidos, aunque enunciarlos aquí tiene su razón de ser: implica señalar, de alguna manera, los riesgos que podían distanciarlo de su logro artístico y supone, explicación de por medio, una justa valoración de sus merecimientos y hasta cierta atenuación de sus defectos.

Crónica de un niño solo

Los chicos siempre están solos. Interiormente solos, aunque su soledad esté apaciguada por la madre, el padre o los otros, los que de alguna manera los quieren. Pero cuando hay poco amor, la soledad se transforma en un estilo de vida que transcurre en medio de otros chicos y de los adultos.

Crónica de un niño solo

CRÓNICA DE UN NIÑO SOLO, que supone el debut como director del joven intérprete Leonardo Favio, se ha exhibido en una serie de funciones privadas poco antes de salir esta edición de la revista, en un momento en que se ignora aún cuál será la suerte del film.

Crónica de un niño solo

Como médico profundamente interesado por los problemas del menor, hallo que Crónica de un niño solo es una historia clínica perfecta. No hay una sola escena que no corresponda con exactitud escalofriante a uno u otro caso de lo experiencia directa. Mi empeño en hacerla conocer a mis alumnos proviene de que con ello me ahorraba descripciones y datos que me hubiesen llevado muchas clases.

Culpable

Crítica de Culpable por Víctor Iturralde
Un pistolero enfrenta una partida policial. Desde cada una de las siete u ocho ventanas de un primer piso de un chalet de las afueras de Buenos Aires, lanza ráfaga tras ráfaga de ametralladora. De vez en cuando cae algún policía. La comisión, integrada por una docena -¿o serían dos docenas?- de defensores de la ley repele el fuego detrás de robustos eucaliptos. Pero no pasa nada. El pistolero tiene tiempo para reflexionar, para cargar su arma, para correr de una ventana a la otra. El inspector que dirige la carga advierte la inutilidad de sus esfuerzos y suspende el fuego.

Disloque en el presidio

Disloque en el presidio (Julio Saraceni, Nº 38) se propone una meta difícil: la comicidad por el absurdo. El resultado es un desastre indigno de Abel Santa Cruz, de Saraceni y de la propia Revista Dislocada.

El crack

Cuando John Grierson nos visitó, hace pocos años, manifestó que los rioplatenses jugaban muy bien al fútbol, sabía muy bien que era nuestro deporte nacional y pidió por lo tanto ver películas sobre el fútbol.

El octavi infierno

El octavo infierno lo viven Leonardo Favio, cuando es acusado y juzgado por un crimen que no cometió, y su madre (Rosita Quintana) quien hace lo posible, incluso es detenida también, por probar su inocencia. Cuando las cosas parecían solucionarse Favio se mata, desesperado.

El perseguidor

El perseguidor (Osías Wilensky, Nº 1) fue secuestrada por la justicia, al día siguiente del estreno, debido a un pleito entablado por los padres de la actriz Zulma Faiad, quien en una escena hace un streep-tease. Fue repuesta varios meses más tarde.

El reñidero

El reñidero (René Mugica, Nº 7) adapta la obra teatral homónima de Sergio de Cecco, inspirada a su vez en el tema de Electra. La acción ocurre en el Palermo bravío del Buenos Aires del 900 y suprime toda referencia a los dioses y aun a la fatalidad: los personajes son muy responsables de sí mismos, excepto de sus pasiones.

Esquiú

Esquiú (Ralph Pappier, Nº 9) relata la vida de fray Mamerto Esquiú, un cura modesto, valiente y patriota. El film retorna al tipo de cine histórico que el propio Pappier conoció en su etapa de los años 40, como colaborador de Artistas Argentinos Asociados.