01 Febrero, 2017

Mirtha cumple 90 años y Volver la homenajea con un ciclo de sus películas

Parece mentira, pero el 23 de febrero Mirtha Legrand cumple nada menos que 90 años. Por eso, el canal Volver la homenajea emitiendo cuatro de sus mejores películas, los sábados a las 13 h. en el marco del Ciclo de Grandes.

Volver puede verse en el canal 425 de Telecentro, 38 de Cablevisión analógico, 302 de Cablevisión digital y 238 de DirecTV.

Estas son las cuatro películas:

Sábado 4 de febrero
La doctora quiere tangos (1949)

Dirección: Alberto de Zavalía
Con Mirtha Legrand, Mariano Mores, Felisa Mary y María Santos.

Luisa Soler, una joven y adinerada abogada, viaja a la provincia de Buenos Aires junto a su tía Totona. Allí conoce a un humilde compositor de tangos, Martín Salazar. El encuentro entre ellos crea confusiones con la novia del compositor y, tras varios momentos de tensión, él le pide a Luisa que aclare la situación con su prometida. Pero cuando la abogada decide hacerlo, ambos se dan cuenta que se aman.

Sábado 11 de febrero
María Celeste (1945)
Dirección: Julio Saraceni
Con Mirtha Legrand, Pedro López Lagar y Eduardo Cuitiño.

Una tormenta hace naufragar un barco y sus tripulantes consiguen llegar a una isla paradisíaca donde los hombres disputarán el amor de una única mujer.

Sábado 18 de febrero
Soñar no cuesta nada (1941)
Dirección: Luis César Amadori
Con Mirtha Legrand, Silvia Legrand, Francisco Álvarez, Roberto Airaldi y Oscar Valicelli

La historia de dos chicas sin parentesco alguno, pero físicamente iguales. Una es la tímida y educada hija de un estanciero que se está divorciando de su mujer, y la otra es una huérfana muy lista pero pésimos modales que vive en una especie de albergue.

Sábado 25 de febrero
Esposa último modelo (1950)
Dirección: Carlos Schlieper
Con Mirtha Legrand, Ángel Magaña, Osvaldo Miranda, Felisa Mary

Una joven millonaria busca un novio. Tiene un pretendiente pero le resulta muy aburrido. Una mañana, mientras desayuna, ella se enamora perdidamente. Pero es un trabajador y jamás admitiría casarse con una mujer que no pueda llevar la casa como corresponda. Por lo tanto la abuela, su nana y toda la servidumbre servirán de pantalla para convencerlo de que ella es una verdadera ama de casa.